IV. Juan
¿Y que decir de Juan? Este hombre, bastante inteligente, también alrededor de sus cuarenta años y, en análisis desde hace algunos años, trae compulsivamente, al analista, noticias de “algo” que le resulta imposible de “ligar”, ni siquiera de nombrar. Abandonado por un padre que, al separarse de su mujer, desaparece antes del tercer aniversario del hijo, Juan fue criado por una madre cuya desaparición del marido se dió mas allá de la exterioridad – le resultaba insoportable la constitución de esta presencia para el hijo, a través del habla materna.
Durante muchos años de análisis, cuando estaban por llegar las vacaciones, los feriados, los finales de semana y de sesión, Juan era arrojado en un túnel del tiempo – sin fin. Este fue, durante muchos años, un sueño recurrente: él experimentaba una caída larga y sin fin, en un agujero sin fondo.
Y qué decir de Juan, cuando, durante largos períodos, su análisis era atravesado por una trasferencia, o mejor, por una “intensidad trasferencial” que sin embargo lo llevaba de vuelta al mismo agujero sin fondo. Es importante observar aquí que entiendo que la trasferencia va a ser “negativa” solamente cuando hay obstáculo para realizar el trabajo analítico. Utilizo la denominación “intensidad trasferencial” para llamar la atención sobre el aspecto económico de la trasferencia, en momentos de un análisis en que el trabajo de libre asociación está como que trabado por esta misma intensidad.
Así, cualquier movimiento, tono de voz, palabra, aun reconocidos por Juan – su analista tampoco es natural de la ciudad de San Pablo, como su madre; su analista le recuerda físicamente a su madre; su analista parece moverse como su madre – eran indicios
32 de desamor, de desafecto, de algo que le era imposíble nombrar. Todo era recibido por Juan como señal de una indiferencia mortífera, que hacia de él un “Juan-cualquiera”. Juan decía no sentirse una persona, decia sentirse una “cosa” – ¿objeto de necesidad de la madre?
V. Caminos de una relación entre el yo y el no-yo
Al reunir observaciones y reflexiones acerca de la pulsión de muerte en la vida psíquica, Natalie Zalzman
33 propone que cada vez que Thanatos ocupe el primer plano en la escena psíquica, el objeto libidinal se impone como un objeto de necesidad, en la medida en que evoca el objeto de una necesidad en el universo humano y la satisfacción que ella trae a una función vital, sin la connotación habitualmente indisociable de placer y erotización. Por cierto, Zaltzman sostiene que hay una dimensión de la vida psíquica donde el objeto tiene una valencia mental de necesidad no erótica. Propone que las pulsiones de muerte removilizadas funcionan contra la sujeción de un sujeto por el otro. Aquel mismo sujeto, portador de deseos inconcientes de un otro, podrá funcionar, además de eso, como este objeto mismo cuya valencia mental será de una necesidad no erótica. Todo parece ocurrir como si pudiésemos aplicar al pie de la letra la parte de la teoría freudiana según la cual la domesticación de la pulsión de muerte cabe a la libido.
Así, deseo retener aquí la idea propuesta por Zaltzman de que la circulación de la actividad de las pulsiones de muerte no provee necesariamente los caminos de una relación entre un sujeto y otro. El modelo de relación de objeto construido para dar cuenta de las organizaciones psíquicas de origen sexual es sobrepasado por el modo de funcionamiento y formas resultantes de las pulsiones de muerte. Pero, atención, va a ser gracias al trabajo analítico que las representaciones psíquicas van a sustituir la materialidad de la actividad de las pulsiones de muerte. Dicho de otra forma, entiendo que, en estos casos, “los caminos de una relación entre un sujeto y otro”, o sea entre el yo y el no-yo, están todavía por ser constituidos, construidos.
32 También entiendo “indicio” como “vestigio/rastro” en oposición a ícono, signo o símbolo, que presentan diferentes tipos de relación con otros referentes. Cualquier “conclusión” dada a partir de una circunstancia iindiciática habrá sido siempre autorizada por “inducción”.
33 Zaltzman, Natalie. (s/d)
A pulsão anarquista. São Paulo, Escuta, 1994.