III. Compulsión de repetición y pulsión de muerte
Fenómeno universal y no un atributo creado en el espacio analítico, la trasferencia se origina de la estructura de la neurosis y se relaciona con la estructura libidinal del sujeto. Es en esa medida que la neurosis de trasferencia se ubica como una figura constituída en el espacio analítico con el objetivo de permitir la simbolización, ya que, por ser su objeto, el analista está ubicado en su propio centro. Los síntomas del paciente abandonan su significado inicial y asumen un nuevo sentido. Va a ser, pues, el manejo de la trasferencia por parte del analista el principal instrumento para transformar la repetición trasferencial del analizado en un motivo para recordar. Sin embargo, quando asociamos el concepto de trasferencia con todo lo que él abarca – “falsa-ligazón”, resistencia, repetición
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24 freudiano, el concepto de compulsión de repetición adquiere un estatuto diferenciado que conlleva, él mismo, otras nociones cruciales, tales como la noción de principio del placer, de pulsión de vida, de pulsión de muerte, y la noción de ligazón. Es así que a partir de la concepción del último dualismo pulsional entre pulsiones de vida y pulsiones de muerte, introducido en “Mas allá del principio del placer” (1920), la noción de compulsión de repetición adquiere un estatuto diferenciado de aquel que mantenía hasta entonces.
Como observan Jean Laplanche y Jean-Bertrand Pontalis, la discusión del concepto de compulsión de repetición, muchas veces retomada en la literatura psicoanalítica, es confusa y hace entrar en juego opciones sobre las nociones mas cruciales de la obra freudiana. Y aun, “el camino de la reflexión freudiana en los primeros capítulos de ‘Mas allá del principio del placer’ (1920) no significa un rechazo de la hipótesis fundamaental según la cual, bajo el aparente sufrimiento, el del síntoma por ejemplo, se busca la realización de deseo. Mas aun: es en este texto donde Freud presenta la bien conocida tesis según la cual lo que es displacer para un sistema del aparato psíquico es placer para otro”.
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Así, mientras que la “cura” psicoanalítica es la condición para que se constituya una repetición de situaciones vividas en la infancia, de tal manera que sean entendidas en su sentido inconsciente – teniendo en cuenta que “repetir es recordar” – y siendo, entonces, la repetición interpretada en función de lo que se repite en ella, lo que Freud formula en “Mas allá del principio del placer” (1920), es fundamental:
“En el analizado, en cambio, resulta claro que su compulsión a repetir en la trasferencia los episodios del período infantil de su vida se sitúa, en
todos los sentidos, más allá del principio del placer. El enfermo se comporta en esto de una manera completamente infantil, y así nos enseña que las huellas mnémicas reprimidas de sus vivencias del tiempo primordial no subsisten en su interior en el estado ligado, y aun, en cierta medida, no son insusceptibles del proceso secundario. (...) Y cabe suponer que la oscura angustia de los no familiarizados con el análisis, que temen despertar algo que en su opinión sería mejor dejar dormido, es en el fondo miedo a la emergencia de esta compulsión demoníaca”.
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En esa medida, al concebir esta nueva formulación que termina transformando la clínica psicoanalítica, Freud reelabora, simultáneamente, la concepción de aparato psíquico. De hecho, hasta entonces existía “en la mente una fuerte tendencia en el sentido del principio del placer”; o sea, el aparato psíquico se esforzaba por mantener la cantidad de excitación en él presente tan baja cuanto fuese posible o, por lo menos, por mantenerla constante (principio de constancia), en la medida en que tendía a reducir o anular las tensiones y a buscar la descarga de las pulsiones. En otras palabras, la actividad del aparato psíquico, que tiene como objetivo evitar el displacer y proporcionar el placer (principio del placer), está regulada por sensaciones de la serie placer-displacer, estando el displacer directamente relacionado con el incremento de estímulo, y el placer con su disminución.
23 Bartucci, Giovanna. (1997) A construção do conceito freudiano de transferência. In: Bartucci, Giovanna.
A transferência: entre o simbolizável e o resto. Maestrado en Psicologia Clínica, Pontificia Universidad Católica de São Paulo (PUCSP), 1997, pp. 19-54.
24 Nota de traducción: en inglés en el original
25 Laplanche, Jean; Pontalis, Jean-Bertrand. (1967)
Vocabulário da psicanálise. São Paulo, Martins Fontes, 1988, p. 127.
26 Freud, Sigmund. (1920) Mas allá del principio del placer.
A.E., Vol. XVIII, p. 36.